Hogares creativos

Que extraña en definitiva es la creatividad, Wikipedia dice que es un pensamiento original, imaginación constructiva, pensamiento divergente o pensamiento creativo, es la generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales. Por otra parte es lo que nos diferencia a unas personas de otras.

Hay ciertas personas que son inusualmente más creativas  y lo demuestran o por sus profesiones o por en lo que han transformado sus vidas, por su forma de vestir, su forma de vida, los objetos que les rodean y la decoracón de sus casas. Las casas en definitiva suelen definir a sus dueños, son una prolongación de su alma.

Los colores que elegimos se conectan con las emociones en el cerebro y también se ha comprobado que los colores de nuestras habitaciones pueden influir en nuestro estado de ánimo, la concentración e incluso hasta en nuestra digestión, el nivel de ansiedad, nuestro comportamiento en general.

Además de combinar bien, iluminar un espacio y decorar, los colores tienen otras funciones ante los ojos humanos. Cada color proporciona un efecto diferente en el cerebro humano.

El color con el que decores una habitación influirá en tu estado de ánimo, ya que los colores provocan diferentes sensaciones.

Lo primero que motiva a una persona por ejemplo en actualizar su casa es la necesidad de cambio, y todo lo que hace para seguir este propósito se refleja inevitablemente en el hogar y en su entorno.d8669676870dd9d5067de14307b1cef2

He observado como los clientes con más anclaje al pasado, decoran de modo por el cuál podemos leer  toda su cartilla familiar, utilizando fotos y objetos personales, recuerdos. No quieren dejar de recordar ni un solo objeto y por eso los dejan todos a las vista. En ningún momento se les ocurriría ocultarlos porque en el fondo les parece un menosprecio a su pasado y a cualquiera de los seres que lo ocuparon.

Por otra parte existen los rasgos más convencionales de personas poco apegadas, no necesitan conservar recuerdo materiales y por ello consiguen casas mas despejadas, minimalistas y para depende que ojos, más impersonales.

Cada decoración de un lugar habla de sus habitantes, es como un libro abierto. Si son personas altamente creativas, nos encontramos con fabulosas variedades de la imaginación plasmadas en la realidad, soluciones fáciles, distintos modos de utilizar la luz, novedosos materiales, mobiliario arriesgado o imaginativo no convencional, porque en definitiva la decoración en general es otro modo de comunicar la personalidad.

 

www.blancarey.com

b0a38ec2bf2600868a9d9f4b227cb40d

60c27ea00a904850abf692373d59d4d5ca00e68903c711af26ee6a63a517c36a

 

 

 

 

 

 

 

 

 

captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-19-09-45  captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-19-09-34   captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-19-06-57

captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-19-00-15   captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-18-59-23   captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-18-57-09  captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-18-51-23

captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-18-50-00   captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-18-43-42

captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-18-41-06captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-18-40-19

captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-19-43-49 captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-19-42-45

captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-19-02-59  captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-20-08-18 captura-de-pantalla-2016-10-13-a-las-20-23-56 imag

 

El estilo retro, aún presente en nuestras calles.

fachada retro mallorca

Que conste que al artículo podía haberlo titulado “El estilo vintage”, pero no… en este caso creo que le queda algo pedante porque de lo que se va a tratar justamente es de esos vestigios pasados de moda, elegantes y retros en algunos casos y en otros carcas y horteras.

Porque quién no reconoce esos paños de pared de gresite de colorido verde indefinido, en su día seguro esperanzador y alegre y ahora con el paso de los años y la polución han tomado un matiz parduzco y mugriento. Esos pedazos de fachadas pegadas a un bareto de edad indefinida que aún conservan los vestigios más bien horteras de un tiempo pasado al igual que ese negruzco de fritanga y humo pegado al lujoso mármol, negro marquina, rojo alicante o gresite de variado colorido de aquella.

Aunque también encontramos esas maravillosas fachadas modernistas o contemporáneas, que dan un aire elegante y distinguido y  visten con sutileza edificios, negocios, bares y restaurantes

El Estilo Retro comienza con los muebles y la decoración de los años 50 y abarca las décadas de los 60, 70 y 80. Los muebles y decoración anteriores a esos años se consideran Vintage y tienen más de cien años, son directamente antigüedades. Vivimos una época en la que las fronteras entre estilos y años a veces se funden. La tendencia a fusionar y mezclar borra el punto en el cual comienzan y terminan cada uno.

En la actualidad, lo Retro es tendencia. Lo encontramos una y otra vez en los textiles, en los muebles, en los diseños de los sofás, en los papeles pintados renovados, en los azulejos de los suelos.

Ahora lo tenemos muy presente en las ciudades y en los negocios, recreando esas antiguas panaderías/tahonas, pastelerías con encanto , los típicos colmados de los barrios, lo vemos también en la mercería de la esquina, en el mecánico del barrio.

En cuanto a los bares, encontramos los  que nos transportan a otra época soberbios y elegantes y los otros baretos de desayunos, churros, ensaimadas o bocatas de toda la vida. Ejemplo perfecto de ello y muy bien caracterizado, el bar Reinols de la serie Aida, con el citado gresite verde descolorido y ese mármol travertino negro con el que forraban los bajos de las paredes a modo de rodapié gigante y su hidráulico desgastado y medio roto en el suelo… ah! Se me olvida un par más de súper clásicos, esos característicos toldos de rayas sobre la verja verde o en otros casos persianilla gris que cerraba el negocio.

Se me ocurren otro montón de monumentos  a la antigüedad que inundan nuestras calles, esos rótulos luminosos de mercerías, barberías, droguerías que aún están presentes en nuestras calles, son templos de historia que deberían ser declarados como Bienes de Interés Cultural.

www.blancarey.com

 

 

                                       

Guardar

Guardar

Guardar